jueves, 21 de marzo de 2013

Revolución Rusa

Revolución Rusa
Revolución Rusa, conjunto de acontecimientos que tuvieron lugar en la Rusia imperial y culminaron en 1917 con la proclamación de un Estado soviético, denominado desde 1922 Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). El término Revolución Rusa hace referencia a las dos revoluciones que triunfaron en 1917. La primera, que comenzó con la rebelión ocurrida entre el 8 y el 12 de marzo de 1917 (del 23 al 27 de febrero del calendario juliano, empleado entonces en Rusia), derrocó a la monarquía autocrática imperial; suele ser denominada Revolución de febrero. La segunda, que se inició con una insurrección armada el 6 y 7 de noviembre (24 y 25 de octubre), fue organizada por el partido bolchevique en contra del Gobierno Provisional instaurado tras la primera fase revolucionaria y operó una transformación en las relaciones económicas, políticas y sociales de la sociedad rusa; se denomina Revolución Bolchevique o Revolución de Octubre. (El calendario gregoriano fue adoptado por el gobierno soviético el 31 de enero de 1918; todas las fechas que aparecen en el artículo corresponden al nuevo calendario).
El Gobierno Provisional aplicó inmediatamente diversas reformas liberales y abolió el cuerpo de policía, sustituyéndolo por una milicia popular. La libertad de expresión permitió a los socialistas proclamar finalmente su oposición a la guerra y reclamar una paz democrática sin reparaciones ni anexiones. Imperaba una atmósfera de júbilo y reconciliación que afectaba incluso al partido más beligerante, el bolchevique, cuyos líderes regresaron de su exilio en Siberia para dirigir la política de la organización en ausencia de su verdadero jefe, Lenin, que se encontraba aún en Suiza. Liev Kámenev y Iósiv Stalin, redactores del periódico bolchevique Pravda (La Verdad), siguieron la línea general mantenida por el Soviet de Diputados de Obreros y Soldados de Petrogrado, y reclamaron apoyo para el nuevo régimen siempre y cuando su política no entrara en conflicto con los fines de la revolución. A la formación del Soviet de Petrogrado siguió la de otros muchos en distintas ciudades rusas, con lo que en Rusia quedó establecido lo que la historiografía posterior definiría como ‘doble poder’: el Gobierno Provisional y los Soviets.
El 16 de abril de 1917, Lenin consiguió llegar a Petrogrado. Su viaje había sido organizado por el Estado Mayor alemán, que sabía que Lenin era un elocuente orador que defendería la retirada rusa de la contienda que se venía desarrollando en Europa. Partió en un tren especial que cruzó Alemania con destino a Suecia, y desde allí se dirigió Rusia a través de Finlandia. Tras su llegada, Lenin expuso las llamadas Tesis de Abril, en las que declaró que los bolcheviques no apoyarían al Gobierno Provisional, y pidió la confraternización de los soldados de los diversos estados en el frente para poner fin a la guerra imperialista e iniciar la revolución a escala internacional. Su partido repudió estas tácticas inicialmente alegando que desembocarían en un aislacionismo suicida para los bolcheviques; sin embargo, al cabo de un mes, Lenin les había persuadido de que la única forma de que triunfara la revolución socialista era que Rusia abandonara la lucha en Europa y los bolcheviques se mantuvieran independientes, evitando alianzas con otros partidos, especialmente con la mayoría menchevique del Soviet de Petrogrado. Durante los meses siguientes, la propaganda de los bolcheviques, fortalecidos tras el regreso del exilio en Europa y Estados Unidos de Liev Trotski, promovió constantemente esta idea, por lo que fueron el Soviet de Petrogrado y el Gobierno Provisional los que quedaron aislados a mediados del verano, frente a las fuerzas que reclamaban el fin de la lucha en Europa.
El Congreso de Soviets de toda Rusia se reservó para sí el poder supremo en la nueva estructura gubernamental. El cumplimiento de las decisiones aprobadas en el Congreso se encargó al Soviet (Consejo) de Comisarios del Pueblo (o Sovnarkom), que constituía el primer Gobierno Obrero y Campesino, y tenía un carácter provisional hasta que fuese convocada una Asamblea Constituyente. Su autoridad estaba supeditada al Congreso de los Soviets y a su Comité Ejecutivo Central. Cada uno de los comisarios presidía una comisión, el equivalente de los ministerios de otros regímenes. Lenin fue elegido presidente del primer Sovnarkom, gabinete en el que también ingresaron Trotski (como comisario del pueblo —ministro— para las Relaciones Exteriores) y Stalin (comisario del pueblo para las Nacionalidades).

Los Decretos sobre la Paz (para iniciar rápidamente negociaciones que condujeran a la misma) y sobre la Tierra (nacionalización de ésta y abolición de los grandes latifundios sin indemnización), adoptados por el II Congreso de Soviets de toda Rusia antes de su disolución, recibieron un amplio apoyo por parte del nuevo gobierno, y fueron decisivas a la hora de garantizar la victoria de los bolcheviques en otras ciudades y provincias. El 15 de noviembre, el Consejo de Comisarios del Pueblo proclamó, mediante la Declaración de los Derechos de los Pueblos de Rusia, el derecho a la autodeterminación de éstos, sobre la base de la plena igualdad y soberanía, lo que abría la posibilidad de que las nacionalidades que habían sido integradas por la fuerza en el Imperio zarista pudieran separarse voluntariamente; no obstante, esta cámara expresó su confianza en que los trabajadores de distintos pueblos nacionales decidieran permanecer en Rusia. Se nacionalizaron los bancos y se concedió el control de la producción a los trabajadores. La industria se fue nacionalizando gradualmente. La Asamblea Constituyente, que se reunió en Petrogrado en enero de 1918, y en la que los bolcheviques eran únicamente una pequeña minoría, fue disuelta por el nuevo gobierno, alegándose que, en tanto que representaba la fase burguesa de la revolución por haber sido convocada por el Gobierno Provisional, debía ser sustituida por una auténtica institución revolucionaria, como sucedió de hecho cuando en su lugar fue reunido el III Congreso de Soviets de toda Rusia, que aprobó la Declaración de los Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado, como preámbulo de la Constitución por la que quedó proclamada la República Socialista Soviética Federada de Rusia.

Consecuencias de la primera guerra mundial

Consecuencias de la Primera Guerra Mundial
Consecuencias políticas
El final de la guerra produjo una nueva división política y un nuevo tipo de relaciones enmarcado en la sociedad de naciones, establecida con la esperanza de que la diplomacia lograra impedir el estallido de otra guerra. Dentro de la nueva división política es importante destacar el derrumbamiento definitivo de los grandes imperios territoriales de Europa occidental y central, que absorbían pueblos de distinto origen étnico, los cuales tuvieron la oportunidad de convertirse en naciones independientes acogiéndose al principio de autodeterminación tomado de la doctrina Wilson.
El fin de la guerra hizo desaparecer la alianza entre los países de la entente, lo cual volvió a poner en primer plano los intereses imperialistas de cada nación, manifiestos ya en las discusiones que se presentaron durante las conferencias de paz, sobre todo porque el progreso económico de Estados Unidos y de Japón, acrecentado gracias a la guerra, ofrecía una nueva forma de competencia internacional, a al que se agregaban entonces el nuevo estado comunista soviético surgido de la revolución Rusa.
Consecuencias económicas
La consecuencia económica mas destacable consiste en el cambio que se experimentó en el ámbito mundial cuando Europa tuvo que ceder su puesto hegemónico a Estados Unidos- país cuya infraestructura  no fue dañada por la guerra y le permitió seguir produciendo y acaparar los mercados de las potencias europeas- no sólo a causa de las enormes deudas contraídas, sino también por las considerables perdidas materiales que sufrió durante el desarrollo del conflicto. El costo de la guerra significo para Francia 30% de su riqueza nacional, para Gran Bretaña 32%, Italia 26%, Alemania 22% y para Estados Unidos 9%.
Alemania resulto la más perjudicada, ya que las pérdidas de la guerra significaron un serio retroceso en su avance industrial, pues antes del conflicto se había acercado ya, de forma paralela a Estados Unidos y al nivel de desarrollo económico de Gran Bretaña.
Consecuencias sociales
El costo más alto de la Primera Guerra Mundial fue, sin lugar a deudas, el de la perdida de vidas humanas. Aunque no es posible establecer cifras del todo confiables del total de bajas, se estima que los 65 millones de hombres movilizados por las naciones participantes, murieron cerca de 10 millones. Alemania perdió 1 800 000; Francia 1 400 000; Gran Bretaña casi 750 000; Rusia la nación que mas sufrió la muerte de mas soldados, cerca de 2 000 000.
La situación social y económica generada por la guerra en todos los países europeos involucrados llevó a la organización  de movimientos de protesta por parte de las clases trabajadoras, que demandaron el respeto a sus derechos y el mejoramiento de sus condiciones de vida. Estas organizaciones obreras eran semejantes a las que se habían formado antes de la guerra, pero una de ellas constituía una novedad, producto directo del gran conflicto armado.

Cuestionario

1.¿A qué dio paso la revolución rusa?
R: a la formación y posterior desarrollo de un sistema político-económico.
2.¿Qué provocó este nuevo sistema político?
R: provocó la división del mundo en dos grandes bloques antagónicos.
3.¿Cuánto tiempo duró este conflicto?
R: duró más de cuatro décadas.
4.¿En que época surgió este acontecimiento?
R: surgió durante la etapa de la Primera Guerra Mundial.
5.¿Qué era la autocracia zarista?
R: era el divorcio creciente entre el monarca y la sociedad.
6.¿Cuáles eran las características de la sociedad en 1914?
R: fuerte desarrollo demográfico, grandes desigualdades y composición multinacional.
7.¿Cuáles eran las ideologías contrarias al régimen zarista?
R: popularismo, marxismo y liberalismo.
8.¿Cómo era su situación económica y su crisis social?
R: contraste entre los avances económicos y la situación de pobreza de la gran mayoría de la población.
9.¿En qué guerra participo Rusia, mientras, padecía una crisis política y económica?
R: en la Gran Guerra.
10.En las “Tesis de Abril”, ¿Sobre que escribe Lenin?
R: sobre sus ideas revolucionarias, basadas en una interpretación particular del marxismo para adecuar éste a las circunstancias precapitalistas de Rusia.

Tecnología militar

Tecnología militar de la Primera Guerra Mundial
Bomba (armamento), ingenio que contiene explosivos, productos químicos u otros materiales, diseñado para su detonación en las inmediaciones de un blanco para causar daño por la explosión, el calor, la metralla u otro efecto. Las bombas se lanzan desde aviones equipados de una forma especial contra tropas enemigas, carros de combate, fortificaciones, plantas industriales o ciudades; cuando el objetivo es un submarino, recibe el nombre de carga de profundidad. Las bombas pueden ser lanzadas desde gran altura, desde un avión que se aproxime al blanco a baja altura o elevándolas hasta el blanco. Antes del advenimiento de la guerra aérea, las bombas disparadas por las piezas de artillería se llamaban proyectiles bomba.
Los rifles automáticos se utilizaron para armar un número limitado de soldados dentro de cada compañía de infantería durante la I Guerra Mundial. Entre las dos guerras, los Estados Unidos escogieron el rifle semiautomático Garand o M1 como el arma corta oficial de todas las tropas. El desarrollo de la munición para armas cortas está ligado al desarrollo de las armas que lo emplean.
Revólver, clase de pistola equipada con un cargador que contiene varias cámaras, dentro de cada una de las cuales hay una bala o un cartucho. El cargador, de forma cilíndrica, gira alrededor de un eje, con lo que cada cámara se coloca por turno entre el mecanismo de disparo y el cañón. Esto permite que la bala atraviese éste cuando se dispara. Algunos de los primeros revólveres del siglo XIX tenían un cargador que incluía un cañón completo para cada cámara.
Ametralladora, arma cuyas operaciones de carga, extracción y disparo se llevan a cabo por mecanismos automáticos, permitiendo el fuego continuo o sostenido. Desde 1662 a 1861 se diseñaron pistolas de carga múltiple, pero ninguna daba los resultados que se esperaban. El desarrollo de municiones envasadas y fijadas en metal, durante la guerra de Secesión estadounidense, permitió que las ametralladoras se convirtieran en un arma efectiva. Como consecuencia, se empezaron a fabricar armas ligeras de repetición y con almacén, así como muchas clases de ametralladoras. De estos primeros tipos la mejor fue la Gatling, aunque la Nordenfeldt también resultó satisfactoria como arma en los barcos. Los franceses desarrollaron una ametralladora que usaron en la Guerra Franco-prusiana de 1870-1871; sin embargo, no tuvo mucho éxito y se consideró inferior a la Gatling.
Carro de combate o Tanque (ejército), vehículo blindado que se desplaza sobre orugas, es capaz de moverse campo a través y de alcanzar velocidades en carretera de unos 97 kilómetros por hora. Los tanques se clasifican en ligeros, medios y pesados. Pesan desde 14 hasta 54 toneladas, el grosor de su blindaje puede llegar a ser de 15 centímetros y llevan cañones de 75 a 122 milímetros en la torreta.

viernes, 8 de marzo de 2013

Primera Guerra Mundial


Primera Guerra Mundial

Primera Guerra Mundial, conflicto militar que comenzó el 28 de julio de 1914 como un enfrentamiento localizado en el Imperio Austro-Húngaro y Serbia; se transformó en un enfrentamiento armado a escala europea cuando la declaración de guerra austro-húngara se extendió a Rusia el 1 de agosto de 1914; y finalmente pasó a ser una guerra mundial, en la que participaron 32 naciones, finalizada en 1918. Veintiocho de ellas, denominadas ‘aliadas’ o ‘potencias asociadas’ y entre las que se encontraban Gran Bretaña, Francia, Rusia, Italia y Estados Unidos, lucharon contra la coalición de los llamados Imperios Centrales, integrada por Alemania, Austria-Hungría, el Imperio otomano y Bulgaria. La causa inmediata del inicio de las hostilidades entre Austria-Hungría y Serbia fue el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Habsburgo, heredero del trono austro-húngaro, cometido en Sarajevo (Bosnia, entonces parte del Imperio Austro-Húngaro; en la actualidad Bosnia-Herzegovina) el 28 de junio de 1914 por el nacionalista serbio GavriloPrincip. No obstante, las causas profundas del conflicto remiten a la historia europea del siglo XIX, concretamente a las tendencias económicas y políticas que imperaron en Europa desde 1871, año en él fue fundado y emergió como gran potencia el II Imperio Alemán.
Los verdaderos factores que desencadenaron la I Guerra Mundial fueron el intenso espíritu nacionalista que se extendió por Europa a lo largo del siglo XIX y comienzos del XX, la rivalidad económica y política entre las distintas naciones y el proceso de militarización y de vertiginosa carrera armamentística que caracterizó a la sociedad internacional durante el último tercio del siglo XIX, a partir de la creación de dos sistemas de alianzas enfrentadas.
La I Guerra Mundial duró cuatro años, tres meses y catorce días. El conflicto representó un coste de 186.000 millones de dólares para los países beligerantes. Las bajas en los combates terrestres ascendieron a 37 millones, y casi diez millones de personas pertenecientes a la población civil fallecieron indirectamente a causa de la contienda. A pesar de que todas las naciones confiaban en que los acuerdos alcanzados después del conflicto restablecerían la paz mundial sobre unas bases estables, las condiciones impuestas promovieron un conflicto aún más destructivo (que se inició en 1939 y que, no en vano, fue denominado II Guerra Mundial). Los Imperios Centrales aceptaron los catorce puntos elaborados por el presidente Wilson como fundamento del armisticio, esperando que los aliados los adoptaran como referencia básica en los tratados de paz. Sin embargo, la mayor parte de las potencias aliadas acudieron a la Conferencia de Paz de París (celebrada en Versalles) con la determinación de obtener indemnizaciones en concepto de reparaciones de guerra equivalentes al coste total de la misma y de repartirse los territorios y posesiones de las naciones derrotadas según acuerdos secretos. Durante las negociaciones de paz, el presidente estadounidense Wilson insistió en que la Conferencia de Paz de París aceptara su programa completo organizado en catorce puntos, pero finalmente desistió de su propósito inicial y se centró en conseguir el apoyo de los aliados para la formación de la Sociedad de Naciones.

Las potencias vencedoras permitieron que se incumplieran ciertos términos establecidos en los tratados de paz de Versalles, Saint-Germain-en-Laye, Trianón, Neuilly-sur-Seine y Sèvres, lo que provocó el resurgimiento del militarismo y de un nacionalismo agresivo en Alemania y desórdenes sociales en gran parte de Europa.




tipos de monopolios


Tipos de Monopolios
México

1.       PEMEX
2.       CEMEX
3.       GAS LP
4.       GRUPO TELEVISA
5.       PEÑOLES
6.       CERVECERIA MODELO
7.       BIMBO
8.       GRUMA
9.       GRUPO SABA
10.   PEMEX

Internacionales

     EXXON
     WAL MART
     HEINIKEN
     PHILIPS & MORRIS
     MICROSOFT



SEGUNDA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL


La Segunda Revolución Industrial, se inició a mediados del siglo XIX (c. 1850 - 1970), fue una segunda fase de la Revolución Industrial, implica una serie de desarrollos dentro de la industria química, eléctrica, de petróleo y de acero. Otros progresos esenciales durante este período incluyen la introducción de los buques de acero movidos a vapor, el desarrollo del avión y de la locomotora de vapor, la producción en masa de bienes de consumo, el enlatado de alimentos, refrigeración mecánica y otras técnicas de preservación y la invención del teléfono electromagnética. La Segunda Revolución Industrial se considerada sólo una fase de la Revolución Industrial, ya que, desde un punto socio-tecnológico, no había una clara ruptura entre las dos, de hecho, la Segunda Revolución Industrial fue un fortalecimiento y perfeccionamiento de las tecnologías de la Primera Revolución Industrial.

Este período también marca el advenimiento de Alemania y de los Estados Unidos como potencias industriales, junto a Francia y al Reino Unido. Durante la Segunda Revolución Industrial, las poblaciones urbanas superaron a las del campo, haciendo más importante a las metrópolis.

En los Estados Unidos la segunda revolución industrial esta asociada con electrificación de Nicola Tesla, Thomas Alba Edison y George Westinghouse y la gestión científica aplicada por Frederick Winslow Taylor. En el pasado, el término " Segunda Revolución Industrial "también fue utilizado en la prensa y los industriales para referirse a los cambios derivados de la dispersión de las nuevas tecnologías después de Segunda Guerra Mundial. La emoción y el debate acerca de los peligros y beneficios de era atomica fueron más intensos y duraderos que los de era espacial, pero ambos fueron incluidos como motores de una nueva Revolución Industrial.

Características de la Segunda Revolución industrial 

- La sustitución del hierro por el acero en la industria.
- El reemplazo del vapor por la electricidad y los derivados del petróleo como fuente de energía.
- La introducción de la maquinaria automática para dirigir y poner en funcionamiento a otras maquinas.
- Los cambios radicales en los transportes y comunicaciones.
- El creciente dominio y aplicación de la ciencia a la industria.
- Las nuevas formas de organización capitalista: imperialismo, maquinismo y gran industria.

Las invenciones y sus aplicaciones tenían mucho más difusión y descentralización en esta Segunda Revolución que en la primera fase. Este período vio el crecimiento de máquinas operadas capaces de fabricar piezas para el uso en otras máquinas. También surgieron líneas de producción para la fabricación de productos de consumo.

Nuevas Fuentes de Energía 

La Segunda Revolución industrial llevo al hombre al descubrimiento de nuevas fuentes de energía: la electricidad y el petróleo. Con el uso del petróleo se inventaron los motores de explosión (la evolución del motor de combustión interna apareció en muchos países industrializados gracias al intercambio cultural). Estos descubrimientos dieron lugar a los siguientes inventos:

Principales inventos de la Segunda Revolución Industrial 

- El Motor de explosión (motor de combustión interna, motor Diesel): Esta maquina reemplazo al motor a vapor, mediante el empleo de un nuevo combustible, que es el petróleo. Lo perfecciono en 1897, el ingeniero alemán Rudolfo Diesel (1858-1913).

- La Electricidad: (Alumbrado público): Fue obra de Tomas Alba Edison (1847-1913). En principio creo a la lámpara incandescente (1879). Posteriormente, fue mejorando con filamentos de corteza de bambú y más tarde, con el de metal. El alumbrado público mejoro las condiciones de vida diaria, en el mundo entero. Años después del descubrimiento (1866) se comenzó con la primera gran instalación hidroeléctrica en las cataratas de Niágara.

- El Telégrafo eléctrico: Aparato construido por el norteamericano Samuel Morse (1791-1872), en 1837. Permitía, por entonces, la transmisión instantánea y a distancia de un alfabeto especial, de puntos y rayas, que representaba las letras. Este código fue universalmente adoptado. Las primeras líneas se tendieron para el uso de ferrocarriles y de los gobiernos de Inglaterra (1839), Estados Unidos (1844) y Francia (1856). En 1866, Crus W. Fiel instalo líneas telegráficas a través de los mares, logrando la comunicación entre Estados Unidos y Europa

- El Telégrafo sin hilos: (Apareció debido al descubrimiento de las ondas eléctricas en la atmosfera). Fue invento de Guillermo Marconi (1874-1937), se popularizo entre las dos guerras mundiales, al desarrollarse la radio difusión. Años después, se descubrió la televisión, generalizándose su uso, en 1936, en Inglaterra y 1941, en los Estados Unidos de Norteamérica. Después del último conflicto mundial se ha logrado transcendentes progresos en la comunicación de masas.

- El Cinematógrafo: instrumento inventado por los hermanos Luis y Augusto Lamiere. Hizo su aparición entre las novedades de fines del siglo XIX. La primera exhibición se realizo en Paris, en 1893. En el siglo XX, se combino con la célula fotoeléctrica para lograr el funcionamiento del cine sonoro.

- El Aeroplano: La navegación aérea tuvo sus inicios en los ensayos de los hermanos Montgolfier y Lifford, quienes realizaron vuelos en los globos aerostáticos y dirigibles, respectivamente. Mas tarde, los hermanos Wright utilizaron un aparato más pesado que el aire: el aeroplano. Este vehículo comenzó a ser utilizado como arma de combate, después de la Primera Guerra Mundial. En 1919, se efectúa la primera travesía aérea del atlántico.



LOS MISERABLES


Los miserables 
Los miserables es una novela del político, poeta y escritor francés Víctor Hugo publicada en 1862, considerada como una de las obras más conocidas del siglo XIX. La novela, de estilo romántico, plantea a través de su argumento un razonamiento sobre el bien y el mal, sobre la ley, la política, la ética, la justicia y la religión.
Relación del texto con su contexto histórico
La restauración monárquica entre 1815 y 1848, con las revoluciones de 1830 y 1848 que contagiaron a toda Europa. El Segundo Imperio de Luis Napoleón III, sobrino del anterior Bonaparte, con quien se acentuó el proceso de industrialización y colonización. Y el establecimiento de la tercera república en las últimas décadas del siglo. En la 2ª mitad del siglo XIX la sociedad no cambia sustancialmente. Sin embargo se aprecia una nueva actitud del autor que afronta la realidad en lugar de huir de ella. La realidad es retratada tal como aparece y a través de la novela se intenta criticar la sociedad desde dentro. Este paso del romanticismo al realismo también se refleja en la literatura de la sociedad burguesa. No es de olvidar que en la base del Romanticismo se protestaba contra el mundo burgués. En el realismo se mantienen y desarrollan ciertos aspectos del Romanticismo como el interés por la naturaleza y el interés por lo regional y lo local, lo costumbrista. Sin embargo, se eliminan y depuran a su vez otros elementos. Se le pone freno a la imaginación y todo lo fantástico se rechaza. Los personajes ya no son tan apasionados y se abandona la evocación a un tiempo pasado, legendario. Esta época posterior al Romanticismo se caracteriza por profundas transformaciones sociales: éxodo rural a las ciudades, gran crecimiento demografico, una burgesía cada vez más conservadora. Es la época de la Revolución industrial en Inglaterra y algo después en otros países europeos, una época en la que se da un progreso técnico con nuevos inventos y un desarrollo de la industria y el comercio nunca visto hasta ese momento. La obra muestra un excelente estudio de la sociedad en esa época; así como de las pasiones, caracteres y actos que en la misma tienen lugar. Además se nos muestra la pobreza en el siglo XIX y el valor del perdón, conjuntamente con que el rectificarse trae un bienestar y una paz al alma.
Personajes


Jean Valjean 
Cosette 
Javert 
Fantine 
Marius 
Los Thenardier 
Éponine 
Gavroche 
Enjolras 
El Obispo, su hermana Baptistina y su sirvienta la Sra. Magloire 
Fauchelevent 
El señor Baloup 
Boulautrelle 
Azelma 
Gervasille, el pequeño saboyano 
Favourite, Dahlia y Zephine 
Courfeyrac, Laigle, Joly y Grantaire

'Los Miserables' cumple ciertas normas básicas del teatro musical rompe la de su adaptación habitual en cine, más bien- una extraña dirección de Tom Hopper, o más que rara la que no esperas ver en un musical. El público que sale del cine de ver 'Los Miserables' lo hace con una buena sensación: ha quedado extasiado por un impresionante plantel de actores cantantes y por la emocionante historia que gestó Víctor Hugo hace 150 años

editoriales de libros


Editoriales de Historia en la Feria del Libro
1.       EDITORIAL PAX
2.       PARROQUIAL DE CLAVERA EDITOTRES CONAMAT
3.       PUNTO DE LECTURA
4.       EDICIONES EÓN
5.       TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN
6.       CASASOLA BAZAR DE FOTOGRAFIA
7.       EDITORIAL CORDILLERA DE LOS ANDES
8.       DOCUMENTACIÓN Y ESTUDIOS DE MUJERES A.C (DEMAC)
9.       SP  DISTRIBUIDORES
10.   RANDOM HOUSE INFANTIL Y JUVENIL
11.   EDITORIAL VALEGRA S.A DE C.V.
12.   CENTRO DE INVESTIGACIONES Y ESTUDIOS SUPERIORES EN ANTROPOLOGIA SOCIAL (CIUESAS)
13.   AM EDITORES
14.   MEXICANISMO
15.   GRIPO EDITORIAL TOMO S.A DE C.V.
16.   EDITORIAL OCEANO
17.   ALFAOMEGA GRUPO EDITOR
18.   EDITORIAL PAIDÓS
19.   ALGARABÍA
20.   EDITORIAL ESFINGE



miércoles, 6 de marzo de 2013

Feria del libro

El pasado fin de semana se llevo a cabo la XXXIV Feria Internacional Del Libro Del Palacio De Minería, la cual se lleva a cabo por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México, tuvo un gran éxito, pues el día que yo me presente había una cola inmensa, pero debo admitir  que avanzó muy rápido, al entrar te quedas perplejo literal, pues hay demasiados libros, como era de suponerse, pero dan ganas de llevarte todos, además de que hay distintas editoriales.
Todos los que asistieron al esta feria se veían feliz y satisfechos con lo que estaban viendo, pues como ya lo dije hay libros para distintos intereses. Los precios eran accesibles lo cual esta bien, porque todos se fueron con un libro como lo fue en mi caso.
Yo compré el libro “Ensayo sobre la ceguera” de José Saramago, el cual es muy interesante, pues habla sobre un  señor que se quedo ciego, pero no es una ceguera normal, pues es blanca y se contagia, asi que todos los que tuvieron contacto, por mínimo que fuera quedaron ciegos también.
Me encanto asistir a esta feria pues aunque al principio creí que casi no iba a haber gente,  me quede impresionada pues eran muchas, entonces nuestro nivel de cultura aumenta día con día y  que bueno que haya oportunidades como estas para ir y comprar algún ejemplar de nuestro agrado.

Unificación de Alemania e Italia

Los movimientos nacionalistas y los procesos de unificación de Italia y Alemania
La Unificación Alemana
Unificación alemana, proceso que acabó por suponer en 1871 la unión de la Confederación de Alemania del Norte con otros estados germánicos para formar el II Imperio Alemán. Su artífice fue el aristócrata y político prusiano Otto von Bismarck, que en septiembre de 1862 había sido nombrado primer ministro de Prusia por el rey Guillermo I. En ese momento, el gobierno prusiano y la Dieta (Parlamento) prusiana, con sede en la ciudad de Berlín, se hallaban enfrentados a causa del proyecto de reforma del Ejército elaborado por el Ministerio de la Guerra, y que consistía en la ampliación del periodo de servicio militar obligatorio y en la abolición de los Landwehr, una milicia compuesta por ciudadanos. Los liberales prusianos, que contaban con la mayoría parlamentaria, rechazaron esta propuesta por considerarla un conjunto de medidas reaccionarias destinadas a incrementar los poderes de la corona prusiana y se negaron a aprobar el presupuesto de defensa. Bismarck, decidido a vencer, gobernó el país y recaudó los impuestos sin contar con el consentimiento del Parlamento.
El primer ministro deseaba ampliar el territorio de Prusia y aumentar el poder de ésta a expensas de los estados vecinos; a su juicio, este plan uniría a la mayoría de los prusianos en torno al rey Guillermo I y, por lo tanto, los liberales quedarían aislados. Bismarck no contaba con un plan diseñado de antemano para llevar a cabo la unificación alemana, como declaró en sus memorias. Era un hombre implacable y estaba dispuesto a aprovechar las divergencias entre las otras grandes potencias para lograr sus objetivos. El Ejército prusiano, recientemente reorganizado y mejor equipado, sería el instrumento con el que alcanzaría sus objetivos en política exterior.
Su oportunidad llegó en 1863, cuando la Confederación Germánica (la unión de 39 estados alemanes creada en 1815 y presidida por el Imperio Austriaco) protestó ante el interés del nuevo monarca danés, Cristián IX, en incorporar a su reino el ducado de Schleswig, que en esa época se encontraba bajo el control oficial de Dinamarca. En el Protocolo de Londres de 1852, se había dispuesto que Schleswig quedara “indisolublemente” unido al ducado vecino de Holstein, que, además, también era miembro de la Confederación Germánica. Bismarck pretendía sacar provecho de esta complicada disputa en favor de los intereses de Prusia y persuadió al emperador austriaco, Francisco José I, para que se uniera a Prusia en su defensa de los términos del Protocolo de Londres, lo que obligaría a Dinamarca a renunciar a su soberanía sobre las dos provincias. Se inició así la llamada guerra de los Ducados, que tuvo lugar en 1864. Las fuerzas austriacas y prusianas invadieron la península de Jutlandia. El rey de Dinamarca se vio forzado a transferir lo que en la actualidad es el estado alemán de Schleswig-Holstein a los dos vencedores tras la derrota de su Ejército en el mes de agosto de ese año, y las fuerzas de Austria y Prusia ocuparon el territorio conquistado.
Las otras grandes potencias —Francia, Gran Bretaña y Rusia—, que habían permanecido neutrales durante el conflicto, no habían previsto la rapidez y magnitud de la derrota austriaca. Napoleón III, el emperador francés, exigió a Prusia compensaciones por la ampliación de su territorio, y sugirió a Bismarck la cesión de algunas zonas de Renania, Bélgica o Luxemburgo como posibles retribuciones.
En 1869, España, cuya reina, Isabel II, había sido depuesta a raíz del triunfo de la revolución de 1868, se encontraba en la situación de elegir un sustituto en el trono. Bismarck convenció entonces a Leopoldo, príncipe de Hohenzollern-Sigmaringen y pariente de Guillermo I en tanto que miembros ambos de la familia Hohenzollern, de que presentara su candidatura. Napoleón III, que no deseaba verse rodeado por gobernantes pertenecientes a la realeza prusiana, protestó por esta propuesta. Aunque logró en primera instancia que Guillermo I admitiera la retirada del aspirante prusiano al trono español, insistió nuevamente para que aquél ofreciera garantías de que no se volvería a presentar la candidatura de su pariente. Ante esta situación, el embajador francés en Prusia, el conde Vincent Benedetti, se trasladó por segunda vez al balneario de Ems para entrevistarse con Guillermo I. Éste, indignado porque se pusiera en duda su palabra, telegrafió a Bismarck, que se encontraba en Berlín, para comunicarle que se negaba a ofrecer ninguna otra confirmación al embajador francés. Bismarck manipuló el telegrama con la intención de que produjera la impresión de que el Rey había sido insultado, y lo publicó en la prensa.
El más enconado nacionalismo se exacerbó en ambos países y Francia declaró la guerra a Prusia el 19 de julio de 1870, encolerizada por el supuesto agravio cometido contra su embajador. Bismarck también hizo públicas las demandas de Napoleón III sobre Bélgica y Luxemburgo, lo que reafirmó a Gran Bretaña en su decisión de permanecer neutral en el conflicto que pasó a ser conocido como Guerra Franco-prusiana. Los estados alemanes del sur, irritados por los proyectos previstos por el Emperador francés para el territorio renano, que Bismarck también se encargó de filtrar a la prensa, se unieron a Prusia.
Los ejércitos de Napoleón III fueron derrotados a principios de septiembre en la batalla de Sedan y a finales de octubre en Metz; a continuación, los prusianos sitiaron París. Después de que Napoleón III fuera capturado en Sedan, se proclamó la III República francesa. Se formó un Gobierno de Defensa Nacional que intentó organizar la resistencia en las zonas no ocupadas del sur del país. Los nuevos ejércitos franceses, apoyados por guerrilleros, lucharon durante un tiempo contra unas fuerzas muy superiores, pero las autoridades se vieron obligadas a firmar un armisticio con Prusia el 28 de enero de 1871. Francia tuvo que ceder a Prusia la casi totalidad de Alsacia y parte de Lorena, así como pagar una gravosa indemnización de guerra, en virtud de lo establecido en el Tratado de Frankfurt (que se acordaría en mayo de ese año). Guillermo I fue proclamado emperador de Alemania por otros príncipes alemanes el 18 de enero de 1871; la ceremonia tuvo lugar en el palacio de Versalles, donde se encontraba el cuartel general del Ejército prusiano. La Constitución de la ya inexistente Confederación de Alemania del Norte fue adoptada por el sucesor de ésta, el II Imperio Alemán, que resultó de la unión de los miembros de aquélla y de los cuatro estados germánicos del sur, Baviera, Baden, Hesse y Württemberg.


Unificación Italiana
Unificación italiana o Risorgimento, proceso que supuso el surgimiento, en 1861, de un reino de Italia unificado. En el Congreso de Viena de 1815, posterior a las Guerras Napoleónicas, Italia quedó totalmente dividida, sin ningún tipo de institución unificadora. Existían tres obstáculos para la unidad. El primero era la ocupación del reino de Lombardía y Venecia, bajo soberanía austriaca, en el norte y noreste de la península Itálica. El segundo eran los Estados Pontificios, bajo la soberanía del papa, situados en el centro de la península. El tercer obstáculo lo constituían un grupo de estados independientes. En el noroeste se encontraba el reino de Piamonte-Cerdeña, que se había ido extendiendo lentamente desde la edad media y era el Estado más avanzado de Italia. Un segundo reino, el de las Dos Sicilias, ocupaba la mitad sur de la península. Tres ducados más pequeños, Toscana, Parma y Módena, eran gobernados por miembros de la dinastía Habsburgo austriaca. Todos estos estados eran absolutistas.
Los ducados de Toscana, Parma y Módena, y la mitad norte de los Estados Pontificios (las Marcas y Umbría), optaron, mediante plebiscitos populares, por la unión con Piamonte, que se había convertido en el reino de Italia del Norte en el transcurso de la primera mitad de 1860. La inquietud que estos cambios provocaron en Napoleón III se calmó con la decisión de Cavour, acordada en el Tratado de Turín (1860), de ceder las provincias de Saboya y Niza a Francia. Esta medida no tuvo buena aceptación en Italia, y enfureció a Garibaldi, que había nacido en Niza.
Garibaldi fue el héroe de la siguiente fase de la unificación italiana. Seguidor de Mazzini y partidario de una Italia unificada bajo una forma republicana, en mayo de 1860 embarcó en dos pequeños barcos, desde un punto próximo a Génova, con un contingente formado por poco más de mil jóvenes soldados (‘expedición de los Mil’, también llamados los ‘camisas rojas’). Desembarcó en Sicilia, que fue ocupada rápidamente. Su extraordinaria campaña culminó en el mes de septiembre con la entrada en Nápoles, poniendo fin al reino de las Dos Sicilias. Garibaldi creó un sistema dictatorial en Nápoles y se preparó para marchar a Roma, lo que provocaría un conflicto internacional. Con el fin de recuperar la iniciativa, Cavour ocupó los territorios pontificios y trasladó un ejército piamontés a Nápoles, donde el antiguo republicano reconoció como rey a Víctor Manuel. Un parlamento que representaba a toda Italia, excepto a Roma y a Venecia, proclamó a Víctor Manuel II rey de Italia el 17 de marzo de 1861. Tras su intervención en la Guerra Austro-prusiana (1866) como aliada a Prusia, Italia obtuvo el Estado de Venecia por la Paz de Viena. Para completar la unificación sólo restaban los Estados Pontificios, que Italia consiguió gracias a su intervención en la Guerra Franco-prusiana (1870-1871), apoyando nuevamente al dirigente prusiano Otto von Bismarck. Italia logró así la unidad peninsular, pero mantuvo las reivindicaciones territoriales sobre Trentino e Istria, especialmente respecto de la villa de Trieste, lo que originó la cuestión del irredentismo. También quedó pendiente la relación con el Papado, que no renunciaba a recuperar sus territorios en el centro de la península ni reconocía al reino de Italia, situación que no se normalizó hasta los Pactos de Letrán (1929), firmados en época de Benito Mussolini.

Socialismo Utópico

Socialismo Utópico
Sus inicios se remontan a la época de la Revolución Francesa y los discursos de François Nöel Babeuf, el término comenzó a ser utilizado de forma habitual en la primera mitad del siglo XIX por los intelectuales radicales, que se consideraban los verdaderos herederos de la Ilustración tras comprobar los efectos sociales que trajo consigo la Revolución Industrial. Entre sus primeros teóricos se encontraban el aristócrata francés conde de Saint-Simon, Charles Fourier y el empresario británico y doctrinario utópico Robert Owen. Como otros pensadores, se oponían al capitalismo por razones éticas y prácticas. Según ellos, el capitalismo constituía una injusticia: explotaba a los trabajadores, los degradaba, transformándolos en máquinas o bestias, y permitía a los ricos incrementar sus rentas y fortunas aún más mientras los trabajadores se hundían en la miseria. Mantenían también que el capitalismo era un sistema ineficaz e irracional para desarrollar las fuerzas productivas de la sociedad, que atravesaba crisis cíclicas causadas por periodos de superproducción o escasez de consumo, no proporcionaba trabajo a toda la población (con lo que permitía que los recursos humanos no fueran aprovechados o quedaran infrautilizados) y generaba lujos, en vez de satisfacer necesidades. El socialismo suponía una reacción al extremado valor que el liberalismo concedía a los logros individuales y a los derechos privados, a expensas del bienestar colectivo.
Socialismo Científico
Gracias a Karl Marx y a Friedrich Engels, el socialismo adquirió un soporte teórico y práctico a partir de una concepción materialista de la historia. El marxismo sostenía que el capitalismo era el resultado de un proceso histórico caracterizado por un conflicto continuo entre clases sociales opuestas. Al crear una gran clase de trabajadores sin propiedades, el proletariado, el capitalismo estaba sembrando las semillas de su propia muerte, y, con el tiempo, acabaría siendo sustituido por una sociedad comunista.
En 1864 se fundó en Londres la Primera Internacional, asociación que pretendía establecer la unión de todos los obreros del mundo y se fijaba como último fin la conquista del poder político por el proletariado. Sin embargo, las diferencias surgidas entre Marx y Bakunin (defensor del anarquismo y contrario a la centralización jerárquica que Marx propugnaba) provocaron su ruptura. Las teorías marxistas fueron adoptadas por mayoría; así, a finales del siglo XIX, el marxismo se había convertido en la ideología de casi todos los partidos que defendían la emancipación de la clase trabajadora, con la única excepción del movimiento laborista de los países anglosajones, donde nunca logró establecerse, y de diversas organizaciones anarquistas que arraigaron en España e Italia, desde donde se extendieron, a través de sus emigrantes principalmente, hacia Sudamérica.
Los socialistas o socialdemócratas (por aquel entonces, los dos términos eran sinónimos) eran miembros de partidos centralizados o de base nacional organizados de forma precaria bajo el estandarte de la Segunda Internacional Socialista que defendían una forma de marxismo popularizada por Engels, August Bebel y Karl Kautsky. De acuerdo con Marx, los socialistas sostenían que las relaciones capitalistas irían eliminando a los pequeños productores hasta que sólo quedasen dos clases antagónicas enfrentadas, los capitalistas y los obreros.
Socialismo Cristiano
Socialismo cristiano, movimiento de mediados del siglo XIX surgido dentro de la Iglesia de Inglaterra que se unió a la idea de que el socialismo es el resultado directo del desarrollo del cristianismo y, para ser efectivo, debe estar basado en principios cristianos. Sus principales defensores eran Frederick Maurice, Charles Kingsley y John Ludlow, quien en el año 1848 empezó a publicar Políticas para la gente, un periódico semanal que apoyaba a la clase trabajadora y animaba a los ricos a practicar la justicia y la caridad imbuidos del espíritu del compañerismo cristiano. Más tarde, este organismo publicó Tratado sobre el socialismo cristiano, fomentando la cooperación más que la competencia o rivalidad entre los trabajadores.
Anarquismo
Anarquismo, doctrina política que se opone a cualquier clase de jerarquía, tanto si se ha consolidado por la tradición o el consenso como si se ha impuesto de forma coactiva. Los anarquistas creen que el mayor logro de la humanidad es la libertad del individuo para poder expresarse y actuar sin que se lo impida ninguna forma de poder, sea terrena o sobrenatural, por lo que es básico abatir todo tipo de gobierno, luchar contra toda religión o secta organizada, en cuanto que éstas representan el desprecio por la autonomía de los hombres y la esclavitud económica. Combatir al Estado como entidad que reprime la auténtica libertad económica y personal de todos los ciudadanos se convierte en una necesidad inmediata y la desaparición del Estado se considera un objetivo revolucionario a corto plazo. La doctrina anarquista impone para su acción una sola limitación: la prohibición de causar perjuicio a otros seres humanos, y de esta limitación nace otro presupuesto ideológico básico: si cualquier humano intenta hacer daño a otros, todos los individuos bienintencionados tienen derecho a organizarse contra él.

La dialéctica de la historia